RESEÑAS

“COMO ECO, LA BELLEZA DE SUS NOTAS PERDURA MÁS ALLÁ DE LAS PROPIAS PALABRAS, ELEVÁNDONOS, CONDUCIÉNDONOS AL ENTENDIMIENTO PLENO DE LA SITUACIÓN DRAMÁTICA."

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JOSE A. RAYNAUD/DIRECTOR DE ESCENA

“...EN UN TERRENO DE EQUIDISTANCIA ENTRE LA FIDELIDAD A LAS FUENTES Y SUS INQUIETUDES GENERACIONALES.."

JESÚS SÁNCHEZ ADALID/ESCRITOR

“...SUS COMPOSICIONES TIENEN TANTA EMOTIVIDAD COMO DOMINIO TÉCNICO..."

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OSCAR LÓPEZ PLAZA/ COMPOSITOR

“...FUE COMO TRANSPORTARNOS DESDE NUESTRO TIEMPO AL AMBIENTE DEL SIGLO XVIII Y A ALGUNO DE LOS PERSONAJES QUE DESFILAN POR LAS PÁGINAS DE MI NOVELA. ALGO MARAVILLOSO..."

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JOSÉ CALVO POYATO/ESCRITOR

“...NO SOLO LE HABÍA PUESTO MÚSICA A UN LIENZO, SINO QUE LES HABÍA DADO VIDA..."

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CLARA VILLAVIEJA/PINTORA

“LA MELODIA QUE ESCUCHAMOS, DE ALGÚN MODO, ES CAPAZ DE TRAER A NUESTRO HOY LA FUERZA Y EL GENIO DE TERESA DE JESÚS, Y OFRECÉRNOSLA VIVA Y PALPITANTE, MUJER DE NUESTRO TIEMPO"

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MARIA JOSE PEREZ/CARMELITA DESCALZA DE PUÇOL

“NO CONOCÍA EL TRABAJO DE ESTE MÚSICO, SOBRE TODO MÚSICAS ENLAZADAS CON NOVELAS, PRINCIPALMENTE DEL GÉNERO HISTÓRICO"

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DAVID YAGÚE/PERIODISTA

Jose A. Raynaud
Director de escena

Eco en las palabras 

Cuando un director de escena se enfrenta al texto de un autor, todo un conjunto de piezas, a veces muy dispares, pelean por encontrar su sitio en el montaje escénico: actores, escenografía, vestuario, iluminación, música... Todas ellas quieren imponer su dominio sobre las demás y, sin embargo, el poder de la música en un espectáculo teatral es formidable. Estoy seguro de que todos hemos sentido alguna vez esa experiencia. Gracias a ella, a la música, las palabras y las composiciones escénicas alcanzan cotas inimaginables, hasta un punto en el que, sin esa música, sin esas notas la obra ya no sería la que es. Sería otra distinta.

David tiene la mágica capacidad de convertir un texto del tipo que sea en poesía musical. Tiene la mágica sensibilidad de encontrar la esencia de cada elemento dramático. Sus «construcciones sonoras» trascienden todo aquello a lo que cualquiera pudiera haber imaginado, enriqueciendo y aportando nuevas dimensiones a la palabra del actor. Su música tiene el valor de movilizar en el interior del espectador emociones que parecían dormir el sueño de los justos. Como Eco, la belleza de sus notas perdura más allá de las propias palabras, elevándonos, conduciéndonos al entendimiento pleno de la situación dramática.

A lo largo de estos años en los que el destino ha tenido a bien cruzar nuestros caminos, nunca he dejado de aprender, de sorprenderme, de emocionarme y de sentir que gracias a la música de David una luz más brillante que la de cualquier foco iluminaba la escena para desvelar el misterio último de la comunicación plena con el espectador. Espero que ese destino caprichoso nos tenga aún reservado nuevos retos, nuevos encuentros.

 

RESEÑAS

A todos los aprecio y admiro, mas algunos son  amigos y amigas con los que viajo en este apasionante camino de la composición y la expresión artística.

Jesús Sánchez Adalid
Escritor

Como auténtico artesano de la música, David Álvarez Bueno, resulta sorprendentemente versátil como compositor. Para mí, su música supuso una verdadera revelación. Posicionándose en un terreno de equidistancia entre la fidelidad a las fuentes y sus inquietudes generacionales, sus composiciones suenan orgánicas y naturales, dotadas de autenticidad y frescura, merced a la incorporación de instrumentos antiguos y sones de genuino sabor histórico. 

Siempre he dicho que David Álvarez sería un compositor ideal de bandas sonoras para películas, documentales o series de televisión. En ese campo le veo un gran futuro. Componer específicamente una partitura para cine, a fin de crear sentimientos y acentuar atmósferas, es siempre una labor que exige sensibilidad y talento. Acoplar la música a las imágenes requiere una capacidad muy especial por parte del creador, para interiorizar las emociones que el guionista pretende provocar en determinados momentos del argumento ideado.

Cuando  escuché por primera vez la composición que David Álvarez y AliaMundi habían preparado para la presentación de mi novela Alcazaba, me di cuenta enseguida de que aquella música resultaba una gran aliada para la lectura de la obra. 

Este tipo de composiciones y trabajos presentados por AliaMundi pueden tener muchas finalidades. Pero, de manera extraordinaria, pueden contribuir a engrandecer la intencionalidad narrativa, ayudando a situarse en parte del desarrollo de la acción; regenerando la intensidad emotiva, acrecentando los sentimientos; pero también, aportando visión   estructural: organización imaginativa,  visualización mental de las escenas; las separa, las une, marca el inicio o el fin… Una maravilla de gran provecho para cualquier creador.

 
Oscar López Plaza
Compositor

Tuve la suerte de entrar en contacto con David Álvarez colaborando en la composición del musical "Oniria".


Durante este tiempo he tenido la oportunidad de conocer a un creador de gran amabilidad y gran talento musical. Sus orquestaciones demuestran un profundo conocimiento del manejo de la paleta instrumental y sus composiciones tienen tanta emotividad como dominio técnico. 


Sin duda David es un compositor dotado de gran talento, gran capacidad de comunicación expresiva y un trato humano excepcional

 
Jose Calvo Poyato
Escritor

En la parroquia de San José de Mérida, de la mano de Jesús Sánchez Adalid, viví una experiencia única. Oí cuatro composiciones dedicadas a mi novela "El espía del Rey", dirigidas a algunos de sus más importantes protagonistas: Jorge Juan, Claudia, Solano y Mora, así como a la propia obra en su conjunto. Fueron momentos mágicos los que me proporcionó la batuta de su autor, David Álvarez y el buen hacer de los músicos del grupo AliaMundi. Fue como transportarnos desde nuestro tiempo al ambiente del siglo XVIII y a alguno de los personajes que desfilan por las páginas de mi novela. Algo maravilloso. Sutil en unos momentos y contundente en otros, como corresponde a sus perfiles. La música fluía y nos transportaba con sus acordes, en medio del silencio. Impresionaban al auditorio y al autor lo emocionaban. Fue uno de esos momentos mágicos que pocas veces se tiene oportunidad de vivir.

"Jorge Juan", "Claudia", "El espía del Rey" y "Mora y Solano" son piezas armoniosas que responden a un tiempo y a unos personajes en las que se dan la mano la creatividad musical y la literaria.

Mi agradecimiento a David Álvarez y al grupo AliaMundi por haber creado e interpretado unas composiciones que me trasladaron, con la magia de su música, al tiempo que yo había querido reflejar en las páginas de mi novela.

 
Clara Villavieja
Pintora

Admiro a David Álvarez por muchas cosas, entre otras, por su constancia y sentimiento en su crear diario. Todo lo que tiene de grande lo tiene de artista y de profesional.

Recuerdo aquella mañana que vino a casa y se encerró en un salón con mis trece pinturas dedicadas al poeta Rafael de León. Estuvo allí metido, como un psicólogo analizando a sus pacientes y después de algunas horas, salió de su encierro con una gran sonrisa en su rostro, anunciándome que había sido un tiempo muy productivo.

Al mes volví a verle. Venía con un presente en sus manos y me lo entregó. Era un libro CD. Le había puesto música a todas mis obras. Yo sabía que David todo lo que hace lo hace muy bien y que pone su alma siempre en ello. Pero aquel trabajo era exquisito... Sus notas me hablaban de los personajes de cada cuadro, me transportaban a su mundo. Si una melodía era buena, la siguiente era mejor. Me dejó boquiabierta. No sólo le había puesto música a un lienzo, sino que les había dado vida. Así lo sentí. 

Siempre recordaré tus palabras David: “ Captar la esencia de una manifestación artística y transformarla en materia sonora, es un oficio que abre exponencialmente las posibilidades creativas”.

Gracias Maestro, por tu trabajo y tu amistad.

 
María José Pérez
Hermana Carmelita Descalza de Puçol

Es una alegría presentar este trabajo de David Álvarez. La música que aquí nos ofrece constituye su peculiar homenaje musical a una mujer, a una monja del siglo XVI, pero que sigue siendo de permanente actualidad, y en ese sentido, podemos considerarla contemporánea nuestra, mujer de nuestro tiempo. Ella supo conectar como pocos autores lo han hecho, con esa hondura interior que nos habita. Mujer atrevida, hablaba en un tiempo en el que las mujeres no tenían voz, y lo hacía basada en su propia experiencia, para “engolosinar” a otros de los bienes que ella había alcanzado e invitarnos a ponernos en marcha hacia el propio castillo interior.

 

David sugiere todo eso y más con el lenguaje de su música, en el que mezcla admirablemente los instrumentos antiguos como el laúd renacentista, la viola de gamba o la vihuela de arco, con instrumentos propios de la orquesta sinfónica. 

La melodía que escuchamos, de algún modo, es capaz de traer a nuestro hoy la fuerza y el genio de Teresa de Jesús, y ofrecérnosla viva y palpitante, mujer de nuestro tiempo.