estación de escucha
Cuando el lugar se convierte en instrumento: experiencias musicales en espacios con acústicas únicas.
introducción
Cada espacio tiene su propia voz. En una bóveda, un arco o una sala vacía, la acústica multiplica la música y transforma la percepción.
Las Estaciones de Escucha nacen para aprovechar esas resonancias y convertir cada rincón en un escenario inesperado.
principal
El mundo está lleno de lugares con una acústica extraordinaria: iglesias abandonadas, pasadizos, salas patrimoniales, incluso edificios de oficinas.
En cada uno de ellos, la música crece de manera distinta, revelando matices imposibles en un escenario convencional.
Las Estaciones de Escucha son intervenciones espontáneas donde:
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El músico interpreta o improvisa en un espacio elegido por su resonancia natural.
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El público no se sienta en butacas, sino que pasa, se detiene, escucha y se convierte en testigo.
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El lugar y la obra dialogan, generando una experiencia irrepetible.
Estas acciones, además de ser artísticas, son un ejercicio de vulnerabilidad y valentía: cantar o tocar fuera del formato habitual, enfrentarse al miedo escénico y dejar que sea el espacio quien dicte la obra.
La magia está en lo inesperado: a veces el público es una persona, otras veces treinta. Lo importante es que el instante queda grabado en la memoria del lugar y en el corazón de quienes lo vivieron.